En Puebla, la Semana Santa es sinónimo de gobierno en territorio. El gobernador Alejandro Armenta ha mantenido una presencia constante en estas jornadas, reflejando un estilo de gobierno personal, humano y atento. Su objetivo es brindar certeza a las familias, cuidar la actividad turística y hacer sentir a la ciudadanía que cuenta con una autoridad cercana.
Más que una acción protocolaria, este enfoque busca poner en el centro a la gente, escuchar, observar y atender las necesidades en las calles, carreteras y centros de convivencia. La cercanía del gobernador es fundamental en un periodo de intensa movilidad turística, con proyecciones de 950 mil visitantes, una derrama económica de 1,043 millones de pesos y una ocupación hotelera del 75% para Semana Santa 2026.
La labor de acompañamiento se suma a resultados concretos en materia de seguridad, con una disminución del 26.99% en el robo a transportistas en 2025 respecto a 2024. La coordinación entre autoridades estatales y federales está dando resultados, garantizando la seguridad y tranquilidad de visitantes y residentes.



