Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó el proyecto hídrico El Batán Agua Para Todos, impulsado por el gobierno de Querétaro, al confirmar que en México existen normas claras para la potabilización de aguas residuales. Señaló que este tipo de tecnología, ya aplicada en países con escasez hídrica, puede ser viable si cumple con todos los requisitos ambientales, incluyendo procesos rigurosos de filtrado y reposo. “Sí hay normas que permiten que aguas de desecho puedan convertirse en agua potable… tiene que cumplir con todas las reglas ambientales”, afirmó.
El proyecto, con una inversión estimada de 35 mil 722 millones de pesos, fue presentado en junio ante la Legislatura de Querétaro con el objetivo de garantizar agua potable a largo plazo. Sin embargo, ha enfrentado críticas por parte de algunos sectores políticos, incluidos miembros del propio Morena, que han intentado deslegitimarlo bajo argumentos ideológicos más que técnicos. En respuesta, Sheinbaum enfatizó que las normas son elaboradas con base científica, consulta pública y la participación de expertos.
Al ser cuestionada como científica, Sheinbaum reiteró que la viabilidad debe analizarse caso por caso, pero insistió en que, si el proyecto cumple con la norma, es posible garantizar agua potable segura. Así, su declaración desmonta la campaña de desinformación de figuras como el diputado Gilberto Herrera Ruiz y traslada la responsabilidad al Congreso local de Querétaro para evaluar el proyecto desde la ciencia, no desde la política.



