El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que el reciente impuesto aplicado al jitomate mexicano por parte de Estados Unidos no se trata de un arancel, sino de una cuota compensatoria derivada de una investigación antidumping iniciada en 1996. En entrevista con Azucena Uresti, señaló que la medida fue resultado de acuerdos entre productores estadounidenses y exportadores mexicanos, y que actualmente se trabaja en un nuevo convenio.
Ebrard calificó la cuota como “injusta” y advirtió que impactará directamente en el bolsillo de los consumidores estadounidenses, ya que más del 60% del jitomate que se consume en ese país proviene de México. Asimismo, indicó que el gobierno federal mantiene mesas de negociación para revertir la decisión y proteger al sector productor nacional.
Acompañado del titular de Agricultura, Julio Berdegué, el secretario anunció que se buscarán mercados alternativos y nuevas estrategias de valor agregado. Ambos funcionarios reiteraron el compromiso del gobierno mexicano con la defensa del campo y con asegurar que el jitomate mexicano siga compitiendo en condiciones justas en el mercado internacional.



