A 110 años del Primer Congreso Feminista de Yucatán, celebrado del 13 al 16 de enero de 1916 en el Teatro Peón Contreras de Mérida, las demandas de autonomía, educación y participación política planteadas por 617 mujeres, en su mayoría maestras se han convertido en pilares del México contemporáneo. Aquel movimiento, encabezado por figuras como Consuelo Zavala, Elvia Carrillo Puerto y Hermila Galindo, cuestionó por primera vez de manera organizada la exclusión de las mujeres de la vida pública y sembró las bases de una democracia más incluyente.
Hoy, en 2026, ese legado se refleja en un hecho sin precedentes: México es gobernado por primera vez por una mujer, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y cuenta con la Secretaría de las Mujeres como una institución dedicada a garantizar la igualdad sustantiva. Lo que hace más de un siglo fue un sueño de vanguardia, hoy se traduce en políticas públicas nacionales, paridad en los congresos y marcos legales que sancionan la violencia de género en todas sus expresiones.
Al respecto, la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández Mora, subrayó que este aniversario representa tanto una celebración como un compromiso permanente. Señaló que la creación de esta dependencia institucionaliza las causas históricas del movimiento feminista y refrenda la responsabilidad del Estado de combatir las desigualdades estructurales y la violencia de género, para garantizar que ninguna niña en México crezca pensando que existen límites para sus aspiraciones. A más de un siglo de distancia, el legado del Congreso Feminista de Yucatán sigue vivo en cada mujer que hoy participa en la vida pública y en la construcción de un país más justo e igualitario.



